El Pasatiempo

Para estrenar el blog os voy a contar un poco sobre el Pasatiempo de Betanzos,y poco a poco os iré desvelando los misterios que ocultaron los indianos detrás de numerosas formas arquitectónicas…

 

 

Fue por el año 1914 cuando los hermanos Naveira concluyeron la construcción del Pasatiempo, es un espacio difícil de definir, pero a grandes rasgos se puede decir que es un parque didáctico y de entretenimiento, que pretendía aportar un poco de luz ante el desconocimiento que tenía la población hace ahora algo más de un siglo, mostrando lugares, animales, plantas y culturas que las personas de la época difícilmente llegarían a conocer por sus propios medios.

 

Al margen de su valor histórico, resulta muy especial por las emociones que es capaz de generar. Se trata sin duda de un lugar muy peculiar, inmerso en una atmósfera enigmática que cien años mas tarde sigue dejando boquiabierto al que lo visita.

 

Recuerdo la sensación que tenias al entrar de niño, te inundaba el asombro y las ganas de descubrir los misterios que allí se ocultaban, un espacio como nunca antes habías visto, lleno de estatuas, estanques y misteriosas cuevas, daba pie a desarrollar aventuras, como si de un escenario de película se tratase.

 

 

Ahora sigo sin mostrarme indiferente, y a pesar de que ya no sienta esas ganas de recorrer las cuevas y descubrir dragones, este lugar sigue siendo igual o más interesante que antaño.

 

A lo largo del parque hay numerosas recreaciones de países que los hermanos tuvieron la oportunidad de visitar, con pequeños detalles de estos, así podemos encontrar reproducciones de diferentes esculturas que habían visto anteriormente, referencias de sucesos históricos…además en sus inicios llegó a tener cinco niveles, con una zona invernadero dónde había plantas exóticas; incluso en la parte superior había un zoo.

Hoy en día se encuentra muy deteriorado, ya que tras la muerte de los hermanos y durante la guerra civil, fue objeto de numerosas expoliaciones, incluso sirvió como campo de refugio. La parte que se conserva del mismo representa una pequeña proporción de lo que era. Muchas de las piezas que lo componían han desaparecido y otras fueron trasladadas como los leones que señalaban la entrada del parque que están a día de hoy en Asturias, en las cuevas de Covadonga.

 

Foto:Chano Amado

 

No llego a figurarme como sería el parque en su máximo esplendor, y mucho menos pensar en lo impresionante que resultaría ver todo aquello hace ahora un siglo, imagino que la mayoría de la gente no habría tenido ni la oportunidad de salir de su pueblo, ver representados lugares tan lejanos como las pirámides de Egipto.. tendrían una sensación de incredulidad ante lo que allí se representaba.

En cualquier caso, es sin duda un sitio que merece la pena visitar, tanto si te gusta la historia como si tienes un corazón aventurero, te gustará este parque.

 

 

 

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